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   Técnicas avanzadas INTRODUCCIÓN


La cirugía laparoscópica es una técnica quirúrgica que se practica a través de pequeñas incisiones en las que insertamos unos trócares o tubos de 5 a 12 mm de diámetro, usando la asistencia de una cámara de video que permite al cirujano ver el campo quirúrgico dentro del paciente y realizar la intervención quirúrgica de forma apropiada. Se llama a estas técnicas mínimo-invasivas o de mínima invasión, ya que evitan los grandes cortes de bisturí requeridos por la cirugía abierta o convencional y posibilitan, por lo tanto, un periodo post-operatorio mucho más rápido y confortable.
La cirugía se realiza gracias a una video-cámara que se introduce en el cuerpo a través de uno de los trócares. Esta cámara se conecta a una fuente de luz fría que ilumina el campo quirúrgico dentro del organismo. El equipo laparoscópico en el quirófano cuenta con monitores de alta resolución donde el cirujano y su equipo pueden ver las imágenes producidas por la video-cámara aumentadas de tamaño. A través de los diversos trócares que colocamos, se introducen los finos instrumentos con los que el cirujano realizará la intervención. Son instrumentos que generalmente se usan en una intervención tradicional, como pinzas, tijeras, separadores, suturas, etc., pero presentan una mayor longitud y son sumamente finos para poder ser maniobrados con comodidad por orificios pequeños. En ocasiones, es preciso utilizar instrumental más sofisticado tecnológicamente, como el bisturí armónico, endosuturas automáticas, bisturí de argón, electrodos bipolares de última generación, etc.. La cirugía laparoscópica constituye uno de los avances más espectaculares en el campo de la cirugía. En el momento actual somos capaces de realizar por vía laparoscópica casi todas las intervenciones que se realizaban por cirugía abierta o convencional (a través de grandes incisiones).

VENTAJAS

Las ventajas de esta cirugía mínimamente invasiva son múltiples.Al hacerse heridas muy pequeñas, la cicatriz y el dolor son menores. En consecuencia, la recuperación es mucho más rápida, mejorando la movilización precoz, estado general y de ánimo del paciente, evitando o disminuyendo complicaciones potencialmente graves (trombosis,embolias, neumonías, complicaciones respiratorias, etc). Al ser las incisiones tan pequeñas, la posibilidad de infección casi no existe y las eventraciones, o lo que es lo mismo, las hernias en la herida operatoria, tienen minima incidencía en la cirugía laparoscópica. El trato delicado del intestino, mediante pequeñas pinzas, sin agarrarlo con la mano, hace que recupere su movilidad antes, por lo que la ingesta es más precoz y los alimentos se toleran mejor. Resumiendo, podemos decir que las ventajas de este tipo de cirugía son:

1.- La reducción de la respuesta inflamatoria sistémica. Toda operación constituye una agresión de mayor o menor intensidad, lo cual se traduce en diversos síntomas por parte del paciente (dolor, mareos, naúseas, dificultad para moverse, etc.), esta agresión es mínima en los pacientes intervenidos mediante técnicas laparoscópicas.

2.- Disminución del dolor postoperatorio debido fundamentalmente a la ausencia de incisiones quirúrgicas importantes.

3.- Disminución del íleo intestinal postoperatorio (parálisis del intestino que evita que podamos beber o tomar algo por boca) debido a la ausencia de manipulación intestinal y a la reducción de los mediadores que se relacionan con la respuesta fisiológica a la agresión quirúrgica habiéndose comprobado en algunos estudios el rápido retorno de la actividad mioeléctrica intestinal.

4.- Cicatrización de las heridas quirúrgicas. Las heridas de los trócares tienen diámetros de 5-12 mm por lo que cicatrizan rápidamente y rara vez presentan complicaciones importantes. Además, ya se ha mencionado la disminución del dolor postoperatorio , la casi ausencia de eventraciones (hernias en las heridas quirúrgicas)y por último, es indudable el factor “cosmético” que conllevan estas mini incisiones.

5.- Aunque existe un riesgo teórico para desarrollar una trombosis venosa profunda (formación de trombos sanguíneos en las venas que pueden emigrar a pulmón y provocar una grave complicación como es la embolia pulmonar) , éste riesgo es menor tras cirugía laparoscópica que tras cirugía abierta.

INCONVENIENTES

Frente a estos factores que defienden la incorporación rutinaria de la cirugía laparoscópica es necesario conocer aquellas complicaciones específicamente asociadas con estas técnicas.

- La realización de estas técnicas es más complicada que la cirugía convencional. Deben ser llevadas a cabo por cirujanos expertos, con formación específica en laparoscopia avanzada. Asimismo, el centro u hospital en el que se lleven a cabo, debe contar con los medios tecnológicos necesarios para realizar estas operaciones.

- Afortunadamente, la presencia de complicaciones mayores se encuentra por debajo del 1% de todos los procedimientos laparoscópicos con una mortalidad global entre 4-8/100.000. De forma general las complicaciones relacionadas con la inserción de trócares y el neumoperitoneo son poco frecuentes (0.2-0.5% con una mortalidad de 0.003%) y pueden ser minimizadas con una adecuada técnica quirúrgica. El resto, son específicas para cada proceso (hemorragia, lesión de vía biliar, etc.) y en general, nunca exceden a las esperadas para el mismo proceso realizado mediante laparotomía siempre que se observen unas normas básicas y exista una experiencia quirúrgica suficiente.


 
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